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martes, 24 de julio de 2012

MATRONATACIÓN



¿Qué es la matronatación?
La matronatación es también conocida como “natación de bebés” o “estimulación acuática”. De cualquier manera, se trata de una nueva variante de la natación encaminada a los más pequeños de la casa: los bebés. Antiguamente la matronatación no existía. Las mamás jugaban en la bañera con sus bebés y poco más. Con el paso del tiempo se ha comprobado que practicar un deporte tan completo como es la natación, incluso con los bebés es muy beneficioso.
La matronatación es una actividad que realizan los bebés con la ayuda de mamás y papás y el profesional, en la que el objetivo no es aprender a nadar, sino la estimulación acuática. Éste tipo de estimulación es: motora, sensorial, sensitiva, cognitiva. Cuando hablamos de matronatación estamos hablando de edades comprendidas entre 5 y los 18 meses.

¿Está mi piscina preparada?
Para realizar esta actividad lúdico-acuática con tu bebé en condiciones óptimas y seguras, debemos asegurarnos varias cosas. Con 5 meses tu bebé ya tiene su Sistema inmunitario desarrollado pero debemos prestar atención a:
            -Temperatura ambiente. El entorno de la piscina debe ser cálido y confortable, alrededor de 30 grados, con buena ventilación para evitar acumulaciones de cloro.
            -Temperatura del agua. En casa se baña al bebé con agua templada-caliente para que, además de por motivos de higiene, se relaje y sea un momento familiar muy bonito. En la piscina ocurre por el estilo. El agua deberá estar a una temperatura agradable, alrededor de 32 grados. Si el agua está fría, el bebé no estará a gusto y además tenemos el riesgo de hipotermia, al que los bebés son más vulnerables.
            -Cloro. La concentración de cloro de una piscina de matronatación debe ser inferior al de una piscina convencional. La piel del bebé es muy sensible.
            -No debe haber corrientes de aire en la piscina ni en el lugar para cambiar al bebé.

Beneficios del agua
Los beneficios del agua para el “pequeño nadador” son los siguientes:
            -Se cansa y come mejor
            -Se cansa y duerme bien
            -Mejoran sus reflejos
            -Estimula su coordinación
            -Mejora su agilidad y destreza. El agua es un medio menos hostil que el terrestre.
            -Establece un vínculo afectivo con mamá/papá
            -Socializa con el entorno
            -Refuerza sus defensas
            -Aprende colores, objetos, formas…
            -Mejoran sus aptitudes de supervivencia acuática
            -Para el curso siguiente ya está “adaptado al medio”
            -Establece una rutina. Muy importante
            -Momento lúdico-familiar excepcional.

¿Qué hay que hacer antes de ir a la piscina?
Las mamás sabéis mejor que nadie cuáles son las necesidades de vuestro pequeño. Básicamente los bebés necesitan:
            -alimento
            -horas de sueño
            -cariño
Lo que hay que hacer siempre es acudir a la piscina con estos 3 puntos cubiertos. Asegúrate de que la hora que elijas no debe coincidir con una toma. Además, sería estupendo que fueras a una hora en la que la piscina no se encuentre muy concurrida para que podáis estar relajados, sin ruidos, lo más confortable posible. Si llevas al bebé con sueño, lo más probable es que proteste y no quiera jugar. Lo que te habías planteado como una diversión en familia se ha convertido en una obligación; jamás debe ocurrir eso de un momento lúdico.

¿Qué hacer en la piscina?
Es muy importante la seguridad, así que ten mucho cuidado con tener al bebé en brazos en accesos a la piscina tales como escaleras, etc. Evita accidentes. Has ido a disfrutar de un buen rato, no hace falta que te empeñes en meter al pequeño de golpe en el agua. Tómate tu tiempo y mójale poco a poco con algún juguete jugando con él. Juega con tu bebé a salpicar, tirar el juguete y cogerlo… les encanta. Muévete con él por el agua, prueba diferentes posturas.
En definitiva, juega con tu pequeño campeón, no le fuerces a ningún ejercicio ya que no tiene sentido. Quieres que se acostumbre a ese medio nuevo para él y se familiarice. No pierdas de vista ese objetivo. Los dos queréis pasar un buen rato. Un baño de 15-20 minutos puede ser suficiente. Cuidado al salir de la piscina, abrígale bien. Por acudir a la piscina no se va a poner enfermo, pero nunca acudas si ya lo estaba previamente.
Sigue con la rutina, diviértete en familia.

 Paco Sanchez Aguilar

www.natacionparabebes.com

domingo, 15 de julio de 2012

Consejos retirada del pañal

Retirar el pañal al bebé es un proceso cuya duración depende de cada niño, pudiendo parecer eterno en algunos casos. Es por ello que tendremos que armarnos de toda nuestra paciencia y comprensión. Aún así, hay unos cuantas rutinas y trucos sencillos que puedes poner en práctica para facilitar la tarea.



1. Colocar un orinal con asiento en un sitio visible y conveniente. Transmitir al niño que es ahí donde él hará sus necesidades. "Este es tu orinal. Este es el que vas a usar (emplear los términos que utilice el niño para orinar y defecar)". Hacer ver al niño que se trata de su orinal "especial y maravilloso".

2. Dejar que el niño se acostumbre al asiento, sentándose vestido, durante cinco minutos un par de veces al día durante una
semana. Elegir el momento en el que con más probabilidad el niño haga deposición (p.ej. después de las comidas). No obligar nunca al niño a sentarse en el orinal.

3. Animar al niño a ver como padres o hermanos usan el retrete. Explicar "así es como hacemos caca". Dejar que el niño vea como marcha la caca al tirar de la cadena y le diga "adiós" con la mano (no hacerlo si el ruido o caída del agua asusta al niño).

4. Intentar que el niño se siente en el orinal sin
pañales. Sin prisas ni esperar resultados inmediatos, pero si sucede, alabar al niño. Ir trasladando progresivamente el orinal hacia el cuarto de baño.

5. En presencia del niño coger una deposición del pañal y tirarla al orinal. Decirle al niño que es allí donde deben estar la
orina y las heces. Luego tirar el contenido del orinal al retrete. Decir "adiós, caca", en presencia del niño, al tirar de la cadena.

6. Preguntar al niño durante el día ¿tienes ganas de hacer caca• Para llamar su atención hacia las sensaciones corporales. Observar al niño para ver si presenta signos de
micción o defecación inminente. Decir "vamos a quitarnos los pantalones y hacer caca". Ayudar al niño a quitarse la ropa y sentarse en el orinal. Dejarlo sentado todo el tiempo que quiera. Alabar el éxito, pero no criticar el fracaso. ("Bueno, no querías. Vale, la próxima vez será").

7. Reforzar las características positivas del control de esfínteres en el niño (p.ej. "Como un niño mayor", "Tan bien como lo hace mamá", "¡Lo has hecho solo!") y alabar los éxitos cuando se consigan.

8. Una vez que se ha establecido una pauta semiinconsciente de orinar o defecar en el orinal, preguntar al niño si quiere dejar los pañales "como un chico mayor", durante el día. Si quiere, representar una escena tirándolos a la basura y diciéndoles "adiós" efusivamente. Admirar al niño porque lleva ya pantalones de niño mayor.

9. Una vez que se ha conseguido el control, intentar que lo haga en el retrete.

10. La continencia nocturna general se consigue unos meses después de que se haya logrado la diurna. No necesita una estrategia especial; simplemente preguntar al niño si desea probar a que no tengan que cambiarle los pañales durante la noche.


Fuente: http://www.conmishijos.com

martes, 10 de julio de 2012

Empezar a Signar


No se necesita experiencia
No necesitas tener experiencia previa en lenguaje de signos para empezar a “signar” con tu bebé. Ya que sólo le vas a enseñar ciertas palabras específicas a tu bebé y no toda la gramática y sintaxis del lenguaje, será fácil aprender con tu bebé.
Algunos papás inventan signos propios de la familia para “signar” con su bebé, pero en esta página recomendamos usar el lenguaje de signos basado en un idioma oficial, el americano.
Esto tiene varias ventajas, la primera es que como el idioma ya existe no tendrás problemas para acordarte de los signos que has inventado; esto ayuda a mantener una homogeneidad cuando enseñas a varios bebés o hay otras personas que signan con el bebé.

¿Porque usamos los signos basados en el diccionario de la lengua de signos americana?
Por varios motivos:
1. Hice la prueba utilizando signos basados en la lengua de signos española al principio pero comprobé que muchos de los signos se parecen a la lengua de signos americana y que otros que no se parecen suelen ser más complicados en LSE que en ASL para un bebé.
2. Porque existen muchos recursos en ASL que pueden interesar a mis alumnos he decidido seguir con el método más utilizado a nivel global que es el ASL.
3. Porque nuestro objetivo no es aprender a hablar con la comunidad sorda. Queremos hablar con nuestros bebés, o mejor dicho, que ellos nos hablen a nosotros.
4. Porque en vez de inventarnos nuestros propios gestos nos ayudamos de un diccionario gestual que ya existe.
El método que todo el mundo sigue es ASL adaptado a bebés. Y yo he comprobado que es ideal cuando lo que quieres es aprender a signar con tu bebé.
Lo que no quita que sea además un excelente trampolín si el día de mañana quieres aprender Lengua de Signos Española.
Los signos son icónicos en general. Representan la acción o el objeto.
Por eso, los signos son similares o iguales en ambos idiomas. Así que el que aprenda unos signos en LSA tiene una base para aprender LSE.
Pero aprender LSE es mucho más que unos cuantos signos sueltos. Hay que arender gramática, semántica, etc.
Recuerda, que ahora sólo pretendes ayudarte de unos recursos que ya existen para entender a tu bebé.
Yo enseño en español (pero utilizando el gesto americano adaptado a bebés). Además enseño canciones en inglés porque creo que es bonito poder aprender un nuevo idiooma y hay estudios que demuestras que los bebés tienen capacidad para aprender un segundo idioma.

El método Cincodeditos ha sido depurado y comprobado y funciona. Lo atestiguan mis alumnos.

El nuevo libro y dvd que acabo de editar refleja toda esta experiencia testada. Lo puedes comprar aquí: http://www.cincodeditos.com/kit_iniciacion


Cuándo empezar
Puedes empezar entre los 6 y los 10 meses. Pero cada bebé es distinto, y así como un bebé de 6 meses puede no mostrar mucho interés hay otro que está deseando comunicarse y dice adiós con la mano o mueve la cabeza para decir si o no, señala las cosas o juguetes, demuestra interés por los libros ilustrados...
Los signos para saber que tu bebé está preparado para signar son que empieza a ser más sociable y que amplia su repertorio de sonidos y de expresiones faciales para llamar ty atención.
Si tu bebé ya dice adiós con la mano, o señala los objetos o te pide que le levantes, entonces está preparado.
Estas habilidades motoras, son indicativas de que el cerebro está aprendiendo a controlar el movimiento de los brazos y de que el bebé ha aprendido a imitar simples gestos y que está entendiendo los conceptos básicos de la comunicación.
Además, notarás que tu bebé se concentra mejor, que sus ojos siguen el movimiento y que responden al contacto visual.
Cuando empieces no olvides ser perseverante y practicar el lenguaje hablado al mismo tiempo.
Si quieres asistir a un curso presencial busca a tu instructora más cercana: Directorio
 
Fuente: www.cincodeditos.com

domingo, 8 de julio de 2012

Introducción a la comunicación gestual para bebés

Hoy día sabemos que los bebés se comunican incluso desde antes de nacer. Toda la vida lo han hecho. Pero no es hasta el siglo 20 que la ciencia se ha preocupado por conocer el desarrollo de los niños de los 0 a los 3 años.  


La comunicación de los bebés
Gracias a estudios e investigaciones recientes sabemos que hasta que terminan de desarrollar el aparato fonador, sobre los 3 años, los bebés se comunican utilizando los recursos que la naturaleza les ha dado, es decir, el lenguaje corporal, la expresión facial y los sonidos.


 Mensajes desde el útero
Incluso desde el vientre materno los bebés responden a los estímulos moviendo sus delicadas extremidades. A partir de la semana 20 de gestación el oído interno está totalmente desarrollado y el bebé puede percibir con nitidez con sonidos de su madre, su voz, su corazón, los ruidos intestinales, la circulación del cordón umbilical.

A partir del sexto mes del embarazo, el feto es sensible los sonidos externos y lo manifiesta de la forma que puede en este momento, con movimientos físicos. Un bebé puede responder a la voz de su padre contándole un cuento con unas pataditas, o reaccionar ante una música fuerte.
Es la primera comunicación que establece el bebé con su exterior.


Los llantos, los sonidos y la expresión facial
Cuando nace, el bebé necesita comunicarse con sus cuidadores para asegurar su supervivencia. La naturaleza le ha dotado con la capacidad de emitir sonidos y llantos. Distintos tipos de llantos le ayudarán a transmitir distintas necesidades, como hambre, sueño, incomodidad, dolor ...

A partir del cuarto mes y hasta los 14 meses los bebés desarrollan el balbuceo que poco a poco irá evolucionando en un lenguaje oral.
Como padres tendremos más o menos capacidad para interpretar los llantos, los sonidos y los gestos de nuestro bebé. Las mamás tienen cierta ventaja en este sentido, pero otros cuidadores pueden tener más dificultades para comprender qué le sucede al bebé en cada momento.


Signos para bebés
¡Pero hay una buena noticia! A finales del siglo veinte un investigador de la universidad de Alaska hizo un descubrimiento que cambiaría la vida de padres, madres y bebés para siempre.

El Dr. García, especialista en Desarrollo Infantil, observó que los bebés de padres sordomudos podían comunicarse más fácilmente que los bebés de padres oyentes.
De hecho, alrededor de los nueve meses, estos bebés ya eran usuarios avanzados de la lengua de señas mientras que otros bebés de padres oyentes no podían expresarse a esta edad.
También reparó, que los bebés de padres sordomudos aparentaban ser menos exigentes ya que podían expresarse mejor.
Ahí surgió la iniciativa del Dr. García de estudiar cómo podría beneficiar la Lengua de Signos a padres oyentes. Su investigación con 17 familias reveló que los bebés oyentes podían aprender a signar muy fácilmente ya que los bebés desarrollan pronto el manejo de sus manos (a partir de los 6-8 meses).
El Dr. García publicó su investigación en 1987 y posteriormente escribió el libro “La Guía Completa del Baby Signing”.
Desde entonces la comunicación gestual con bebés ha llegado a convertirse en una parte más de la crianza de bebés en todo el mundo. Plenamente expandido en Estados Unidos, la técnica está llegando a otros países y por fin ha llegado a España de la mano de Cincodeditos.

 Los beneficios de los signos
Varios estudios posteriores han demostrado que no sólo es una forma eficaz para que los bebés se comuniquen con sus cuidadores si no que además su uso aporta un sin fin de beneficios al desarrollo del bebé.

Las profesoras americanas, Acredolo y Goodwin, llevaron a cabo estudios que sugieren que los bebés que signan comienzan a hablar antes que aquellos bebés que no utilizan el Baby Signs, llegando a tener mayor vocabulario y un mayor coeficiente intelectual a la edad de 3 años.
Lo más importante es que signar con tu bebé reduce enormemente la frustración consecuencia de la no comprensión. Enseñar a tu bebé a signar lo que quiere o necesita en cada momento es empoderar a tu bebé con una comunicación eficaz, lo cual no sólo redunda en el vínculo padre-hijo, si no que aporta una inmensa satisfacción.

 Porqué signar
Muchas personas dirán que toda la vida se han criado a los niños sin necesidad de signar. Esto es incierto. Los bebés han signado toda la vida. Por ejemplo, levantan los brazos para pedir “aupa”, abren y cierran la boca sonoramente para indicar que tienen hambre, dicen “adios” con la mano, señalan con la mano lo que quieren alcanzar. Son gestos sútiles que hemos aprendido a comprender de manera intuitiva. ¿No sería maravilloso poder comprender TODOS los gestos que tu bebé hace; comprender todo aquello que quiere comunicar?
Un bebé que signa puede decirte que quiere una galleta en vez de un yogur, que quiere más o que ya ha terminado de comer, que quiere ver al perro, que necesita ir al baño, que quiere jugar a la pelota o ir al parque, o pedirte que le cuentes más sobre ese gato que acaba de ver.
Un bebé que signa es más feliz, tiene mayor autoestima porque sabe que puede pedir las cosas y sus cuidadores le van a entender y van a resolver su petición.
Una madre o padre, cuyo bebé le signa, es más feliz porque comprende a su bebé, sabe lo que quiere o necesita en cada momento y puede satisfacer sus demandas.
Como padres siempre queremos lo mejor para nuestros hijos. Poder ser compren
Ayuda
didos y poder comprender es la clave para una comunicación eficaz y es una oportunidad única para desarrollar un vínculo muy especial.

 Una misión
Los bebés que se pueden comunicar y que son comprendidos son bebés más felices. Una infancia feliz es clave para que nos podamos convertir en adultos equilibrados y sanos. Los niños de hoy son los adultos del mañana y serán los futuros gobernantes del mundo. Si queremos un mundo mejor debemos empezar por cuidar la infancia.

Desde Cincodeditos esperamos poder aportar nuestro pequeño grano de arena para un futuro mejor.
Pero volviendo al presente, ¿de verdad no quieres signar con tu bebé? ¿de verdad quieres perderte años de comunicación? ¿de verdad quieres pasar por alto esta maravillosa oportunidad de mejorar la vida de tu bebé y la tuya?

Te ayudamos
Puedes empezar a signar ya mismo. En esta página te enseñamos cómo hacerlo y te invitamos a que conozcas nuestro kit de iniciación o que asistas a un curso presencial.

Estamos a tu disposición para aclararte cualquier duda que tengas.

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